Experiencia de terapia LSV en Pyramids of Chi, Bali
- durgaloto
- 12 feb
- 3 min de lectura
Actualizado: 4 mar
Light Sound Vibration Therapy en la Pirámide de la Luna

¿Qué es la Light Sound Vibration Therapy (LSV)?
En diciembre de 2025 viví por primera vez la Light Sound Vibration Therapy (LSV) en Pyramids of Chi, Bali, un centro espiritual situado entre arrozales y rodeado de eventos de conciencia. Esta terapia se realiza dentro de la Pirámide de la Luna, un espacio diseñado para inducir estados profundos de relajación y expansión de la conciencia.
La experiencia combina:
Camilla de agua con altavoces vibratorios
Música en directo (cuencos de cristal, gong)
Sonidos sintéticos (lluvia, bases electrónicas suaves)
Destellos de luz frente a los ojos para modificar las ondas cerebrales
El cuerpo flota como en un estado embrionario, generando una sensación de líquido amniótico y contención profunda. El lugar también cuenta con restaurante vegano y opciones sin gluten, lo que ayuda a preparar el cuerpo antes de la sesión.
Primera experiencia LSV: relajación profunda y retorno consciente
Tras la explicación inicial, me tumbé con una manta y opté por colocarme el antifaz para evitar los destellos de luz. Entré rápidamente en un estado de relajación total, donde sentí una liberación profunda en la espalda baja y una sensación muy placentera en el útero, algo que no había logrado con horas de meditación previa.
Más que emociones, accedí a un estado de meditación profunda y vacío consciente. Quería quedarme en ese espacio cuando surgió un diálogo interno muy claro:
“Vuelve por la belleza” y veía flores naranjas de ofrendas.
“No es suficiente”.
“Vuelve por el conocimiento” y veía mis cursos de meditación y desarrollo personal.
Ahí sí. Volví al cuerpo por decisión del alma, atraída por el conocimiento y la experiencia humana. Al salir, vi las flores naranjas y la estatua de Buda desde otra perspectiva: con una conciencia transformada por la experiencia de haber transcendido esa parte.
Segunda experiencia LSV: Ser Superior y conciencia cósmica
El 24 de diciembre regresé a Pyramids of Chi acompañada por una amiga del alma. Dudé entre otras terapias (SHE Sound Healing, energía Tesla en un domo, o Ancient Sound Healing, en la Pirámide del Sol), entonces sentí las vibraciones de cada estructura.
Percibí claramente la energía de cada pirámide:
Pirámide de la Tierra: estable y enraizada.
Pirámide del Sol: explosiva y catártica.
Pirámide de la Luna: silenciosa, suave, implosiva y profundamente poderosa.
Domo: todo lo engloba sin juicio.
Tras sentir estas energías mi intuición me llevó de nuevo a la Pirámide de la Luna.
Esta vez permanecí con los ojos cerrados, sin antifaz, expuesta a los destellos de luz durante toda la sesión (1h30). La experiencia fue aún más trascendental.
Accedí a un espacio verde luminoso, donde tomé conciencia directa de: La mujer como portal de almas. En ese estado comprendí de forma vivencial que las mujeres somos portales de almas porque nos vi como túneles brillantes circulares. Puertas por las que las almas encarnan. Ver este proceso como un continuo infinito me generó un respeto profundo hacia la experiencia de ser mujer.
Esta comprensión reveló cómo el olvido de este poder, manifestado o no, ha contribuido al desequilibrio social y a la pérdida de respeto, tanto femenino como masculino. Recordar y honrar esta verdad es esencial para restaurar el equilibrio.
Después surgió otra vivencia muy clara: me sentí dentro de una piedra preciosa mientras estaba siendo pulida. Yo era la piedra. Cada roce se percibía como una sensación extraña, intensa pero sin dolor: no era sufrimiento, sino una especie de vibración incómoda, un desajuste fino, como una grima que no llega a ser grima.
Luego me elevé aún más allá de ese espacio hasta integrarme con mi Ser Superior. Me vi a mí misma, desde esas alturas, como un avatar, una muñeca cuidada y guiada por esta conciencia superior. Experimenté una desidentificación total del cuerpo físico y una comprensión directa de la vida a otro nivel.
Integración, kriya yoga y realidad expandida
Tras la sesión, volver a la realidad 3D fue gradual. Al día siguiente, el 25 de diciembre, integré la experiencia con:
Clase de Dynamic Kriya Yoga
Canto de mantras
Ecstatic dance
Sound healing final con altar de flores y palabras como alegría, amor y bliss <3
Fue la confirmación de que estas experiencias no son fantasía, sino parte de la realidad disponible aquí y ahora. Lo demás —la prisa, la desconexión, la rueda automática— es solo maya, ilusión o matrix.



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