Explorando los dólmenes de Ourense desde la meditación consciente
- durgaloto
- 1 ene
- 3 min de lectura
Actualizado: 20 ene

En octubre de 2025 emprendí un viaje interior y exterior para explorar los dólmenes del sur de la provincia de Ourense, Galicia, España. Aunque parte de mi infancia transcurrió en esta región, nunca antes había visitado estos lugares sagrados de nuestros ancestros. Con más de 30 años y una práctica consolidada en meditación consciente, me abrí a una nueva mirada sobre la historia, la cultura celta y la memoria energética de la tierra.
La sabiduría ancestral de los pueblos celtas
Muchas veces olvidamos que los indígenas de esta tierra fueron los celtas, un pueblo que supo integrar la llegada de los romanos desde la convivencia y la supervivencia. Tras miles de años de mestizaje cultural, sentí el llamado de conocer de cerca los espacios donde esa sabiduría ancestral aún permanece, más allá de los libros o la arqueología.
Dolmen de A Chan: cuando el lugar no llama
En el Dolmen de A Chan, tras caminar por la montaña y sentarme a meditar, percibí una energía muy apegada a la tierra. Los seres allí enterrados no buscaban comunicarse conmigo; su mensaje estaba destinado a la gente del lugar. Mi presencia, ajena a sus arquetipos, no era requerida. La experiencia fue intensa pero serena, marcada por una clara sensación de protección energética.
Casa da Moura: un espacio vaciado de su esencia
Después de una larga caminata por la montaña llegué a Casa da Moura. Allí comprendí que los moradores originales ya no estaban presentes. El dolmen había sido utilizado durante siglos como refugio de pastores, perdiendo su función sagrada. Al no encontrar conexión energética, continué el recorrido.
Mámoas y dólmenes restaurados: energía alterada
En Mámoa Veiga de Maus, aunque las piedras eran originales, su desplazamiento había reducido notablemente la energía del lugar. En cambio, en Casiña da Moura, pese a estar restaurado y modificado, sentí una profunda conexión con el sol y las estaciones, experimentando una calidez interior y una percepción clara del conocimiento astronómico ancestral.
Casola do Foxo: los guías adelantados a su tiempo
Uno de los momentos más impactantes fue en Casola do Foxo, donde conecté con un grupo de ocho seres unidos por espíritu e ideas. Eran guías avanzados para su época, respetados aunque no integrados plenamente en su sociedad. Su mensaje reflejaba una verdad atemporal: siempre han existido personas con una visión más amplia que sirven de orientación al colectivo.
La mámoa de la Fuente de Vieiro: la vida cotidiana de los ancestros
Al día siguiente visité una mámoa aún sin excavar junto a la Fuente de Vieiro. Allí conecté con cuatro hombres de distintas épocas, elegidos por su contribución a la comunidad: un cazador, un recolector, un anciano superviviente y un niño sensible que no encajó en un tiempo de dureza. A través de la meditación, pude observar su vida cotidiana: la organización comunitaria, la crianza compartida, la ausencia de romanticismo en la procreación y una convivencia práctica, serena y funcional.
Antes de llegar a la mámoa da Fonte de Vieiro hay una piedra con petroglifos. Uno era una representación del universo como ellos lo entendían. Un círculo pequeño en el centro y dos más grandes rodeándolos. El pequeño del centro era la Tierra, que ellos ya sabían que era redonda. El segundo círculo grande era nuestro universo, y el tercero era el fin del universo. El equivalente a ir a la piedra de los petroglifos es, hoy en día, ir a la pizarra. No todos participaban en su creación. Solo seis personas estaban conversando y dibujando esa representación del universo. Eran lo que hoy denominaríamos un círculo de estudios.

El otro petroglifo era un molde para las piedras para cortar, para que todas tuvieran la misma forma y medida. Un óvalo más o menos triangular, un modelo.
Meditación, memoria y territorio
Estas experiencias me permitieron comprender cómo vivían, se relacionaban y sobrevivían nuestros ancestros, no desde el juicio moderno sino desde la observación consciente. La conexión meditativa con estos lugares abre una vía directa a la memoria del territorio y a formas de vida simples, comunitarias y profundamente presentes.
Próximas exploraciones meditativas
En próximos artículos compartiré experiencias en otros dólmenes de Galicia, uno en Barcelona y meditaciones en lugares emblemáticos del mundo, como los templos de Egipto y otros espacios sagrados donde la energía y la historia siguen vivas.
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